es el unión consecutiva de links o anillos que pueden ser de diferentes materiales como acero, plata u oro, siendo regularmente metálicos.
Los usos de las cadenas son múltiples de la misma forma que sus formatos, materiales y espesores. Las cadenas se emplean por su fuerza y flexibilidad para labores de retención física, fijación y anclaje como en el caso de los navíos, suspensión y colgado de objetos como maceteros, columpios u otros objetos pesados, y asimismo ornamentales como en el caso de joyas, cortinas de cadenas para puertas o como ornamentos de complementos de vestir como bolsos, zapatos o cinturones. Asimismo se emplea en casos de seguridad por lo que los dos extremos de la cadena han de estar unidos con un candado.